Salud, energía limpia, cambio climático, democracia y digitalización. Esos serán los aspectos en los que Estados Unidos espera que la Cumbre de las Américas alcance compromisos políticos la semana próxima en Los Ángeles, según ha explicado este miércoles el Departamento de Estado. La lista de temas, sin embargo, ha quedado eclipsada por la lista de asistentes. Sorprendentemente, a una semana de la Cumbre aún no están cerradas las invitaciones ni quiénes aceptan o no la invitación.

“No voy a entrar en detalles, pero lo que sí le voy a decir es que hemos tenido conversaciones muy respetuosas con México en que pidió que Cuba asistiera y, siendo un aliado tan cercano, hemos escuchado atentamente su posición”, ha señalado Juan González, el director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental.

“Todavía tenemos consideraciones finales”, ha señalado González en una rueda de prensa que ha concedido junto al subsecretario del Departamento de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian Nichols. Había muchas expectativas puestas en que este miércoles se despejase la incógnita, porque la Cumbre está a la vuelta de la esquina. El programa de líderes empieza el miércoles 8, pero las primeras actividades están programadas para el lunes 6 de junio.

González ha dicho que ha tratado a los países de la región como aliados y que sus posiciones son vistas con todo respeto, pero que finalmente decidirá la Casa Blanca. “Es difícil confirmar nada hasta que finalmente suceda, pero tenemos la confianza en que la Cumbre va a tener muy buena asistencia, que la relación con México va a ser muy positiva y continuará siéndolo y personalmente la relación del presidente con el señor López Obrador”, ha explicado. “Los resultados de la cumbre son lo importante, dejemos que los resultados hablen por sí mismos”, ha añadido Nichols.

Los cargos del Departamento de Estado han señalado: “Todavía estamos conversando con varios países y cuando tengamos una decisión final lo anunciaremos”. Han añadido que la participación o no de México en la Cumbre no afectará a la cooperación entre los países. Los preparativos se han convertido en una pesadilla diplomática para Washington, que no anunció claramente el veto de Cuba, Venezuela y Nicaragua, pero insinuó que no los invitaría.

Varios líderes de la región, encabezados por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, han indicado que no asistirán a Los Ángeles si hay vetos a países de la región.