Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, “quiere personalmente” que su par mexicano, Andrés Manuel López Obrador, acuda a la Cumbre de las Américas, a celebrarse la próxima semana en Los Ángeles; tiene en cuenta la opinión de México y ha mantenido conversaciones “respetuosas” con este país sobre el tema, sostuvo ayer Juan González, director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental.

“Nuestra relación con México es y seguirá siendo positiva,” declaró González, quien agregó que la participación en la cumbre no impactará a la cooperación entre Estados Unidos y América Latina, durante una rueda de prensa telefónica.

Agregó que la Cumbre de las Américas, a desarrollarse del 6 al 11 de este mes, contará con una buena participación, a pesar de las advertencias de varios presidentes latinoamericanos de no acudir, entre ellos el mandatario mexicano y su par boliviano, Luis Arce, en caso de haber exclusiones.

Por lo pronto, el mandatario argentino, Alberto Fernández, confirmó que sí asistirá a la cumbre y poco después recibió una llamada telefónica de Biden, quien lo invitó a visitar Estados Unidos y sostener una reunión bilateral el 25 de julio, informó el gobierno argentino. El diálogo telefónico duró cerca de 25 minutos, refirió Página/12.

Fernández tomó la decisión “después de intensos diálogos” con los mandatarios de México, Bolivia, Chile (Gabriel Boric), y Venezuela (Nicolás Maduro) y “definió que irá y ahí cuestionará en su discurso la exclusión de Cuba, Nicaragua y Venezuela”, precisó Página /12.

González indicó que no cree que la polémica generada por no invitar a la cumbre a dichos países sea “una distracción” para el éxito del encuentro.

“Creo que dejaremos que los resultados hablen por sí mismos,” afirmó González. “No hemos estado tan enfocados en el tema de quién está o no invitado, sino más bien en los resultados que queremos lograr en la cumbre”.

El presidente López Obrador aún no ha dicho si asistirá a la cita, ya que ha condicionado su participación a que Estados Unidos invite a los tres países cuyo modelo político es duramente criticado por Estados Unidos.

González manifestó ayer que la lista final de países invitados aún no ha sido emitida por la Casa Blanca.

La semana pasada Kevin O’Reilly, funcionario del Departamento de Estado que coordina la preparación de la cumbre, aseveró en una audiencia en el Senado estadunidense que no se invitó a ningún representante de los gobiernos del venezolano Nicolás Maduro ni del nicaragüense Daniel Ortega, pero dejó la puerta abierta a que se pudiera invitar a Cuba, aunque el mismo día el presidente Miguel Díaz-Canel descartó asistir. O’Reilly manifestó que se invitó a la sociedad civil cubana, aunque no precisó si esos invitados procederían de la isla o de Miami.

La cumbre, que arranca el próximo lunes en Los Ángeles, congregará a los líderes de los países del continente americano. Estados Unidos es anfitrión por segunda vez de la reunión, ya que ésta se inició en 1994 en Miami.

El boicot planteado por México ha resonado en la región y varios países se han unido a la petición de que se invite a todos los estados.

El mandatario guatemalteco, Alejandro Giammattei, anunció que no irá, pero debido a las críticas que Estados Unidos ha hecho a la relección de la fiscal general del país, María Consuelo Porras, a quien el gobierno estadunidense acusa de corrupta.