Para las autoridades en Chihuahua, José Noriel Portillo Gil, El Chueco, tiene los días contados para ser capturado. 

Tanto el fiscal Roberto Fierro, como el secretario de Seguridad, Gilberto Loya, garantizaron que durante su mando será detenido quien se convirtió en el criminal más buscado en el estado y quizá también del país.

“Sin duda lo vamos a capturar», enfatizó el fiscal.

 «Esa libertad que hoy goza tiene los días contados», afirmó el secretario de Seguridad.

Y es que para capturar al asesino de dos sacerdotes jesuitas, un guía turístico y un joven de 22 años en la comunidad de Cerocahui hace tres semanas, los gobiernos federal y estatal desplegaron un operativo sin precedentes en la sierra Tarahumara: tan sólo el Ejército envió a mil militares de la Unidad de Fuerzas Especiales, mientras que la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua mandó a su grupo de élite entrenado por la Marina: el SWAT.

“Vamos a las cuevas, a las barrancas, a minas abandonadas, entre los montes, a todo lo que implica la sierra, a los lugares más recónditos», aseveró Fierro Duarte.