Ginebra, Suiza.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este miércoles 22 de julio que el brote de ébola ya ha provocado más de un millar de fallecimientos entre la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, lo que enciende las alarmas sobre la velocidad de propagación del virus en la región.
De acuerdo con el informe consolidado presentado por la OMS, que recopila los datos oficiales proporcionados por los ministerios de Salud de ambas naciones, la situación más crítica se concentra en territorio congoleño.
En la República Democrática del Congo se han contabilizado hasta el momento 2 mil 473 casos confirmados de infección por el virus, de los cuales 999 han terminado en defunción. En la vecina Uganda, por su parte, el conteo asciende a 20 casos confirmados, con un saldo de dos personas fallecidas.
Este episodio corresponde al decimoséptimo brote de ébola registrado en la historia de la República Democrática del Congo. Desde entonces, el foco de la epidemia se ha mantenido concentrado principalmente en esa provincia del noreste del país, una zona conocida por su riqueza en recursos minerales y, a la vez, marcada por la inestabilidad constante provocada por la presencia de numerosos grupos armados que dificultan el acceso de los equipos sanitarios.
Aunque la provincia congoleña de Ituri continúa siendo el epicentro, las autoridades sanitarias han confirmado que el virus, que se transmite únicamente a través del contacto directo y estrecho con fluidos corporales de personas infectadas, ya ha logrado extenderse a otras cuatro provincias de la RDC.
En el caso de Uganda, el análisis epidemiológico indica que la mayoría de los contagios detectados corresponden a ciudadanos congoleños que cruzaron la frontera en busca de atención médica o huyendo de la conflictividad. Las autoridades ugandesas, sin embargo, aseguran que el país lleva ya tres semanas consecutivas sin registrar nuevos contagios.
Una expansión sin precedentes y una respuesta a contrarreloj
La preocupación de la comunidad internacional va en aumento. La semana pasada, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que durante el último mes el brote “se ha expandido más rápido que cualquier brote previo” de ébola registrado hasta la fecha.
En la misma línea se pronunció Thierno Balde, responsable de la OMS para la gestión de la cepa Bundibugyo en la RDC, quien reconoció ante la prensa que, a pesar de que se han intensificado los esfuerzos de contención, rastreo y atención, “el brote sigue adelantado con respecto a nosotros y aún estamos en una fase de ponernos al día”.
Uno de los mayores desafíos es que, por el momento, no existe ninguna vacuna ni tratamiento específico aprobado para la cepa Bundibugyo, que es la causante de este brote en particular.
Aun así, la OMS ha querido transmitir un mensaje de prudencia optimista al señalar que se han registrado “avances alentadores”. Actualmente se encuentran en marcha ensayos clínicos en el terreno para evaluar la eficacia de dos posibles tratamientos, además de una candidata a vacuna y un protocolo de protección posexposición para personas que han tenido contacto con casos confirmados. (El Heraldo de Saltillo)