El presidente electo de Guatemala, Bernardo Arévalo, acusó este 1 de septiembre que hay un golpe de Estado en curso en el país, impulsado por políticos y funcionarios que buscan romper el orden constitucional y violentar la democracia.
A menos de dos semanas de los comicios presidenciales, el país centroamericano ya experimenta confrontaciones políticas de gran calado.
«Existe un grupo de políticos y funcionarios corruptos que se niegan a aceptar este resultado y ha puesto en marcha un plan para romper el orden constitucional y violentar la democracia», dijo Arévalo cuatro días después de que la Justicia guatemalteca inhabilitara a su partido.
El mandatario electo señaló directamente a la fiscal general, Consuelo Porras; al fiscal especial contra la impunidad; Rafael Curruchiche, al juez séptimo de lo penal; Fredy Orellana, y a la Junta Directiva del Congreso, de estar detrás de una serie de acciones que, dijo, constituyen un golpe de Estado.
De acuerdo con Arévalo, la intención de estos sectores, a los que llamó funcionarios y políticos corruptos, es impedir la toma de posesión de él mismo como presidente, de la vicepresidenta electa y de los diputados electos en las pasadas elecciones generales en el país.
El presidente electo dijo que se están tomando las acciones políticas y legales necesarias para evitar el golpe e hizo un llamado a toda la sociedad guatemalteca a apoyar estas acciones y evitar que se violente la voluntad popular expresada el pasado 20 de agosto.
Publicado por Mauricio



