Una mujer diagnosticada con cáncer en fase 4 se encuentra en una situación crítica en el Hospital General de Zona del IMSS, donde su salud se ha visto gravemente afectada por la falta de un servicio esencial. La paciente necesita urgentemente una tomografía para evaluar su condición y determinar el tratamiento adecuado, sin embargo, el procedimiento ha sido imposible debido a la falla del elevador del hospital, que es crucial para el traslado de la paciente.
La familia de la mujer ha manifestado su indignación y preocupación ante el grave retraso en la atención, exigiendo que se repare el ascensor de inmediato. La falta de este servicio está retrasando no solo el diagnóstico preciso, sino también el acceso a tratamientos que podrían salvarle la vida. «El tiempo es vital, y estamos desesperados porque cada minuto cuenta», comentó un familiar cercano a la paciente.
El IMSS, institución encargada de brindar atención médica, aún no ha ofrecido una solución clara ante este problema, lo que ha incrementado la frustración de los familiares y la comunidad. En medio de la emergencia, la familia sigue demandando una respuesta rápida para que la mujer reciba la atención que necesita para sobrevivir.