El número de alumnos muertos este lunes al chocar el autobús escolar contra un camión en el sur de Johannesburgo, en el norte de Sudáfrica, ha aumentado de 11 a 13, según informaron las autoridades.
El autobús transportaba a los estudiantes en la zona de Vanderbijlpark, en la citada ciudad, que se encuentra en la provincia de Gauteng, donde tuvo lugar el accidente.
En comunicado, el Departamento de Educación de Gauteng confirmó que el número de fallecidos “asciende a 13 estudiantes“, tras situar en un principio en 11 y después en 12 los alumnos que perdieron la vida en el lugar de la tragedia.
“Posteriormente, otro estudiante falleció a causa de las lesiones sufridas, lo que eleva el número total de fallecimientos confirmados a 13”, precisó.
“Toda la información es preliminar, mientras continúan las investigaciones”, agregó el Departamento de Educación, al expresar sus “más sinceras condolencias a las familias, los estudiantes y las comunidades escolares afectados en estos momentos extremadamente difíciles”.
La policía, por su parte, señaló que se ha abierto una investigación por posible homicidio culposo y que se interrogará a los conductores de ambos vehículos, quienes sobrevivieron al accidente.
El portavoz de la Policía de Tráfico de Gauteng, Sello Maremane, indicó a medios locales que las investigaciones preliminares apuntan a que el conductor del autobús intentó rebasar a un vehículo que iba delante y no se percató de la presencia de un camión que se aproximaba, lo que resultó en una colisión frontal.
“Es un día realmente trágico para nosotros como departamento”, subrayó el responsable del Departamento de Educación de Gauteng, Matome Chiloane, en declaraciones recogidas por medios locales.
En un comunicado, el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, manifestó su “tristeza” por el suceso y expresó su solidaridad con las familias, los profesores, los compañeros de clase y los amigos de las víctimas.
“Nuestros niños son el bien más preciado de la nación y debemos hacer todo lo posible, desde el cumplimiento de las normas de tránsito hasta la calidad de los proveedores de servicios designados para el transporte de los estudiantes, para protegerlos”, enfatizó Ramaphosa en un comunicado.
El siniestro ocurrió después de que la semana pasada la ministra sudafricana de Transporte, Bárbara Creecy señalara que el número de muertos en accidentes de tráfico en Sudáfrica es una “vergüenza nacional”.
Creecy hizo ese comentario tras presentar estadísticas de la pasada temporada de fiestas navideñas en el país, en la que murieron en diciembre mil 427 personas en las carreteras sudafricanas, un 5% por menos que en el mismo periodo del ejercicio anterior.