Rusia tiene previsto enviar un segundo buque con petróleo a Cuba, informó el jueves la agencia de noticias Interfax, citando al ministro de Energía ruso, Sergei Tsivilev.
Según Tsivilev, el crudo se está cargando en la embarcación, aunque no detalló cuándo podría zarpar hacia la isla caribeña.
El martes, un petrolero con bandera rusa que transportaba unos 700 mil barriles de crudo atracó en la terminal petrolera de Matanzas, en Cuba, lo que supuso el primer envío significativo de petróleo a la isla en unos tres meses.
Se trató del “Anatoli Kolodkin”, que pertenece a la corporación Sovkomflot —sancionada por EU desde 2024—, partió del puerto ruso de Primorsk el pasado 9 de marzo.
Según las estimaciones de la prensa, este cargamento debería servir para satisfacer durante varias semanas las necesidades de la isla caribeña.
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso un bloqueo de combustible a Cuba, pero concedió una exención para permitir el envío de esta semana por razones humanitarias. Afirmó que este tipo de decisiones se gestionarían caso por caso.
Estados Unidos ha presionado desde enero a La Habana cortándole el flujo de petróleo importado con el objetivo de que el Gobierno cubano se siente a negociar y emprenda reformas, en primer lugar económicas, siguiendo la estela de Venezuela.
Cuba precisa diariamente unos 100 mil barriles para satisfacer sus necesidades energéticas, de los que unos 40 mil proceden de su producción nacional. La imposibilidad de cubrir el resto de la demanda se ha traducido en prolongados apagones diarios y en la paralización casi total de la economía.