Ciudad de México.- El Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) advirtió que mantener el precio actual de la tortilla se ha vuelto “insostenible”, debido a la presión acumulada en toda la cadena de costos, la informalidad y la sobreoferta de negocios, lo que ha derivado en un choque directo con el Gobierno federal, que insiste en que no existen condiciones para un aumento, ya que el maíz y la harina se mantienen en niveles bajos.
El presidente del CNT, Homero López, explicó que el problema no radica en el precio del grano, el cual, aseguró, se ha mantenido estable, sino en los costos asociados a la producción, como salarios, impuestos, seguridad social, licencias, dictámenes de protección civil, papel grado alimenticio, refacciones y energéticos, factores que han reducido significativamente los márgenes de ganancia.
“Ya es insostenible mantener este precio”, subrayó el dirigente, al tiempo que aclaró que un eventual ajuste en la harina impactaría apenas unos 25 centavos por kilogramo, mientras que el verdadero problema proviene del incremento acumulado en los costos durante los últimos tres años.
En este contexto, López señaló que la competencia desleal del sector informal distorsiona el mercado. Actualmente, en México operan más de 130 mil tortillerías y el consumo per cápita supera los 65 kilogramos anuales —equivalentes a unas seis tortillas diarias por persona—, con un precio promedio nacional de 24.2 pesos por kilo, aunque puede variar entre 15.75 y 31 pesos.
El dirigente estimó que al menos la mitad de los establecimientos opera en la informalidad y aseguró que existe un exceso del 280 por ciento en el número de tortillerías necesarias en el país, lo que reduce el volumen de venta por negocio y afecta su rentabilidad.
Explicó que vender entre 100 y 180 kilogramos diarios a un precio de 24 pesos por kilo resulta insuficiente para generar utilidades cuando se cumplen todas las obligaciones fiscales y laborales, mientras que las ganancias comienzan a percibirse a partir de los 200 kilogramos diarios.
Asimismo, denunció presuntos actos de corrupción a nivel local, abusos de autoridad y aumentos constantes en insumos, destacando que las refacciones pueden encarecerse hasta cuatro veces en un solo año. En total, indicó, la cadena de costos ha aumentado alrededor de 17 por ciento en los últimos tres años.
Aunque el CNT no fija precios por ley, López consideró que existe margen para ajustes regionales, planteando incrementos de entre uno y dos pesos en la Ciudad de México y de hasta cuatro pesos en otras zonas del país, aunque hizo un llamado a evitar abusos. También expresó disposición para colaborar con el Gobierno en temas como la digitalización y el pago con tarjeta.
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que “no hay ninguna razón” para aumentar el precio de la tortilla, argumentando que los granos de maíz se encuentran en mínimos históricos, por lo que instruyó al secretario de Agricultura, Julio Berdegué, a entablar diálogo con los firmantes del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla.
Durante esta semana, el gabinete económico sostendrá reuniones con productores y comercializadores vinculados a dicho acuerdo y al PACIC (Paquete contra la Inflación y la Carestía), mientras que las secretarías de Agricultura y Profeco respaldaron la postura oficial al afirmar que no existe justificación técnica ni económica para un aumento, además de exhortar a no difundir información errónea sobre los costos del maíz y la harina.
Por su parte, la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) reiteraron su compromiso de mantener una producción y distribución eficientes, en tanto que Profeco mantiene la vigilancia en 603 tortillerías del país y revisa el padrón de negocios afiliados para asegurar el cumplimiento de los acuerdos. (El Heraldo de Saltillo con información de EFE)