Ayer el cielo estaba gris pero el recorrido no se detuvo. Wendy Delgado caminó tres colonias del distrito 5: Misiones, Campanario y La Esperanza. Con paraguas en mano, sin prisas, y con la misma intención de siempre: escuchar de frente.
En Misiones, una señora le dijo: “Qué bonito que vengas, aquí nadie se para”. Wendy respondió: “Por eso vengo, para que no digan que nadie viene y que alguien sí los escuchó en esta campaña”.
En Campanario, una joven le pidió una selfie. Wendy se la tomó, pero antes de soltar el teléfono le preguntó: “Y tú, ¿qué necesitas?”. La chica le dijo: “Un trabajo, Wendy. Algo fijo”. Wendy le tomó sus datos y se comprometió a trabajar desde el Congreso por la reactivación económica de la región a través de paquetes fiscales para que nuevas empresas lleguen a Monclova a aprovechar su mano de obra capacitada.
En La Esperanza, un señor ya la esperaba en la puerta. Le dijo: “Mi hija te sigue en redes. Dice que eres de las pocas que sí habla como nosotros”. Wendy sonrió, apretó la mano del hombre y le dijo: “Es que soy de ustedes, no de la política».
Tres colonias. Una tarde lluviosa. Paraguas abiertos. Gente que aún así abre la puerta y cuenta su día a día porque quería conocer a Wendy, y ella, como siempre, no fue a dar discursos. Fue a demostrar que no necesita reflectores para estar presente.
“Monclova es tiempo de ver de verdad un cambio real” es el lema con el que sigue creciendo, paso a paso, colonia por colonia.