El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, supervisó los avances de la construcción de la carretera Saltillo–Derramadero, una de las obras de infraestructura más importantes de la región Sureste y que actualmente registra un avance del 75 por ciento.
Durante el recorrido, el mandatario estatal destacó que este proyecto formó parte de sus principales compromisos de campaña y que su ejecución contribuirá a mejorar la conectividad, fortalecer la movilidad y generar mejores condiciones para el desarrollo económico de la zona.
Jiménez Salinas señaló que, además de esta obra, su administración impulsa importantes proyectos de infraestructura en todas las regiones del estado, con el propósito de llevar más desarrollo, competitividad y una mejor calidad de vida para las familias coahuilenses.
El gobernador reiteró que su gobierno mantiene el compromiso de seguir trabajando con paso firme para concretar obras de alto impacto que respondan a las necesidades de la población y fortalezcan el crecimiento de Coahuila bajo la estrategia #PaDelante y #APasosDeGigante.