California, Estados Unidos.- De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH) administrada por la Substance Abuse and Mental Health Services Administration (SAMHSA), unos 21.4 millones de estadounidenses admiten usar cannabis de manera frecuente, superando las cifras reportadas para el tabaco y el alcohol bajo la misma métrica.
Así, el consumo diario o casi diario de marihuana ha superado oficialmente al del alcohol y al de los cigarrillos en los Estados Unidos, consolidando un cambio histórico en los hábitos de consumo de sustancias, refiere Fox News Digital.
El alcohol todavía es consumido por más personas, pero 2022 fue la primera vez que el nivel intensivo de consumo de marihuana superó al consumo altamente frecuente de alcohol, señala Jonathan Caulkins, investigador de políticas relacionadas con el cannabis de la Universidad Carnegie Mellon y autor del estudio.
El estudio, basado en datos de la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y Salud sostiene que:
Marihuana: 21.4 millones de personas la consumen a diario o casi a diario (definido como 20 o más días al mes).
Cigarrillos: 19.9 millones de personas fuman tabaco de forma diaria.
Alcohol: 17.2 millones de personas consumen bebidas alcohólicas con frecuencia diaria o casi diaria.
Factores del cambio de tendencia
Legalización progresiva: El acceso legal en numerosos estados de Estados Unidos ha normalizado su uso.
Reducción del estigma: Se percibe socialmente como una sustancia de menor riesgo frente al alcohol.
Caída del tabaco: Las campañas de salud pública han reducido drásticamente el consumo de cigarrillos tradicionales.
Estilo de consumo: Mientras el alcohol se consume de manera masiva pero mayormente social u ocasional, los usuarios de marihuana tienden a desarrollar patrones de consumo de alta frecuencia.
Sin embargo, el doctor David A. Gorelick, catedrático de psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, que no participó en el estudio; señala que investigaciones muestran que los usuarios de alta frecuencia tienen mayores probabilidades de convertirse en adictos a la marihuana.
El consumo diario de cannabis puede aumentar el riesgo de problemas de salud mental a largo plazo, sobre todo si empieza en la adolescencia o si hay predisposición personal o familiar. Las consecuencias más señaladas son psicosis/esquizofrenia, ansiedad, depresión, problemas de memoria y aprendizaje, y dependencia.
Efectos más probables
Psicosis y esquizofrenia. El riesgo es mayor con consumo frecuente y de inicio temprano; fuentes sanitarias señalan que el cannabis se asocia con más probabilidad de psicosis y trastornos duraderos como la esquizofrenia.
Ansiedad y depresión. El uso diario o casi diario se relaciona con más síntomas de ansiedad y depresión, y con pensamientos suicidas en algunos estudios y guías de salud pública.
Problemas cognitivos. Puede afectar atención, memoria, aprendizaje y velocidad de procesamiento; en jóvenes, estos efectos pueden durar mucho tiempo.
Dependencia. El consumo crónico aumenta la probabilidad de desarrollar trastorno por uso de cannabis y, al suspenderlo, pueden aparecer irritabilidad, ansiedad y alteraciones del sueño.
El riesgo sube más cuando el consumo es diario, cuando comienza antes de los 18 años, cuando el producto tiene alto THC (sustancia activa de la mariguana) y cuando existe vulnerabilidad personal o familiar a trastornos mentales. En personas con antecedentes de psicosis, bipolaridad o depresión, el cannabis puede empeorar el curso de la enfermedad.
Cuándo pedir ayuda
Conviene buscar ayuda profesional si aparecen paranoia, alucinaciones, ataques de pánico, ánimo muy bajo, pérdida de motivación o dificultad para dejarlo. Si quieres, puedo ayudarte a distinguir entre efectos de consumo, abstinencia y señales de alarma.
El debate sobre la legalización en otros países
Para los países que ahora debaten legalizar la mariguana, como México, Alemania o Colombia, esta investigación se usa como advertencia: la pregunta ya no es solo “¿legalizar o no?”, sino “¿qué modelo de legalización?”. Un modelo comercial abierto como el usado para la comercialización del alcohol en Estados Unidos parece producir mucho más consumo intensivo que modelos más restrictivos tipo clubes cannábicos, monopolio estatal o solo despenalización del autocultivo. (El Heraldo de Saltillo)