El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila realiza constantemente múltiples acciones para fortalecer la educación preventiva sobre el cáncer cervicouterino mediante la difusión de medidas de autocuidado, factores de riesgo, así como la importancia de acudir de manera periódica a revisión médica para una detección oportuna.
Esta patología es frecuente en mujeres mayores de 30 años; inicia en el cuello de la matriz y sin ser tratado puede convertirse en tumor maligno. Al inicio las lesiones no pueden verse a simple vista y pueden durar años así hasta que llega a una etapa avanzada donde se puede apreciar en una exploración ginecológica o causar molestias como sangrado anormal después de la relación sexual, entre los periodos menstruales o después de la menopausia, aumento del flujo de sangrado vía genital con mal olor, entre otra manifestaciones.
Entre los factores de riesgo que pueden condicionar la aparición de este cáncer, están: iniciar relaciones sexuales antes de los 18 años, antecedentes de enfermedades de transmisión sexual, infección cérvico vaginal por VPH, tener múltiples parejas sexuales, entre otros.
El IMSS dirige acciones contra esta enfermedad desde temprana edad mediante coberturas de vacunación contra VPH para niñas que cursan el quinto año de primaria, de 11 años no escolarizadas y hasta antes de los 15 años, si aún no han recibido la dosis única de la inmunización.
La vacunación reduce significativamente el riesgo de infección, de ahí que el IMSS exhorta a las madres y padres de familia a dar prioridad a este aspecto en esta etapa de la vida.
En el marco del Día Nacional de la Lucha contra el Cáncer Cervicouterino que se conmemora este 9 de agosto, la enfermera especialista en medicina de familia adscrita a la Unidad Médica de Atención Ambulatoria (UMAA) No. 89, Claribel Mariscal Ortiz, dijo que a mujeres a partir de los 25 años (que ya hayan iniciado su vida sexual) se ofrece el estudio del Papanicolaou, que consiste en la introducción de un espejo vaginal para ver el cuello del útero y tomar una muestra de células que son analizadas para identificar lesiones tempranas que pueden convertirse en cáncer. Después de dos exámenes anuales con resultado normal se indica realizar el estudio cada 3 años.
Con el mensaje “La prevención es la forma más efectiva de reducir el riesgo”, el enfermero especialista en medicina de familia, Everardo Santamaría, dijo que el IMSS cuenta con personal capacitado para realizar este estudio de forma segura, confiable y responsable, por lo que exhortó a no esperar a presentar síntomas y acudir en cuanto sea apropiado.
Juntos hicieron un llamado a las mujeres a aprovechar los servicios que se brindan de forma gratuita, en consideración a que se trata del cuarto tipo de neoplasia maligna más frecuente en las mujeres de todo el mundo. (El Heraldo de Saltillo)