Kinsasa, República Democrática del Congo.- La epidemia de ébola avanza sin cesar en la República Democrática del Congo (RDC) con un balance oficial que este martes 11 de agosto superó los 2 mil muertes y se acerca al brote más mortífero en la historia del país africano.
Según el último boletín del Ministerio congoleño de Comunicación, hasta el martes 11 de agosto, los datos mostraron un total de 4 mil 381 casos confirmados, incluidos 2 mil 11 fallecimientos. Otros 704 pacientes permanecen hospitalizados y en aislamiento. El brote fue declarado oficialmente el 15 de mayo, aunque las autoridades sanitarias determinaron mediante secuenciación genética que en realidad había comenzado meses antes, en febrero.
Es la 17ava epidemia de ébola del país, considerada ya como la más importante de su historia y susceptible de “convertirse en la mayor jamás registrada en el mundo”, según Sania Nishtar, directora de la Alianza para las Vacunas Gavi.
Los trabajadores humanitarios advierten que el brote sigue superando la capacidad de respuesta, que se fue ampliando en las cinco provincias orientales afectadas, donde la presencia del Estado es frágil y las instalaciones de salud carecen de recursos. Muchos trabajadores sanitarios se declararon en huelga para protestar por la falta de pago de sus salarios desde que se declaró la epidemia.
La OMS señaló además que la mayoría de los nuevos casos todavía se registran fuera de los contactos que están siendo monitoreados, lo que evidencia que la transmisión continúa fuera del control de los equipos sanitarios.
Aunque la variante responsable del brote de 2014-2016 se considera la más mortífera de todas, los datos del gobierno congoleño muestran que este brote de Bundibugyo mató a un porcentaje más alto de personas, porque la atención y el apoyo no llegan a los pacientes con suficiente rapidez: muchos reportan los síntomas tarde o directamente no los reportan.
El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas. (El Heraldo de Saltillo)