Raymundo Ramos fue atacado con el programa israelí justo cuando documentaba la muerte de 12 civiles a manos del Ejército.
El Ejército mexicano espió con Pegasus al activista Raymundo Raymos y utilizó la información extraída para afectar la documentación de violaciones graves a los derechos humanos, incluyendo el caso donde soldados abatieron a 12 civiles en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Una investigación de la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Artículo 19 y Social Tic permite establecer que el activista de Nuevo Laredo fue blanco de una campaña de seguimiento por parte del Centro Militar de Inteligencia, un organismo que opera en la secrecía y bajo el mando directo del secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval.
En sus documentos secretos, el Ejército dice que Ramos trabaja para el ‘Cártel del Noreste’, aunque solo describe sus comunicaciones privadas con víctimas y periodistas para intercambiar información.
Ramos se ha convertido en una piedra en el zapato para las fuerzas armadas, pues ha documentado desapariciones y ejecuciones extrajudiciales de Marina y Sedena en la frontera norte. Este febrero de 2023 dio seguimiento puntual a la muerte de cinco jóvenes a manos de soldados, tras lo cual fue blanco de una campaña en medios y redes con material de espionaje y nuevos señalamientos de vínculos con el narcotráfico, que, ahora se sabe, son una ‘consideración’ del servicio de inteligencia de Sedena.
Los nuevos hallazgos se unen a una larga cadena de evidencia que documenta que el Ejército mexicano compró y utilizó un programa de espionaje que legalmente no puede operar, en una cadena de mando que incluye áreas secretas y que conduce directamente al secretario de la Defensa.
Publicado por Mauricio



