El gobierno se ha visto forzado a intervenir para calmar a una nación cada vez más nerviosa, que albergará los Juegos Olímpicos en poco más de nueve meses. Semejante suceso podría ser la ocasión ideal para la infestación por parte de estos insectos que adoran a las multitudes.
La primera ministra Elisabeth Borne se reunió este viernes con los ministros para idear formas de enfrentar la crisis de las chinches. Asimismo, el ministro del transporte Clement Beaune conversó esta semana con empresas de transporte a fin de trazar un plan de supervisión y desinfección.
El funcionario también refutó la autenticidad de videos muy populares en redes que mostraban a varias criaturas pequeñas, arremolinándose en el asiento de un tren rápido.
Las chinches han sido una plaga en Francia y otros países durante décadas. Del tamaño de una semilla de manzana, estos insectos no saltan ni vuelan, pero se movilizan tan fácilmente como la gente lo hace entre ciudades y naciones. Y se han vuelto cada vez más resistentes a los insecticidas.
Si eso no basta para generar comezón, hay otro dato: Las chinches pueden permanecer con vida durante un año sin comer.
Publicado por Mauricio



