Reuters.- Una coalición de estados encabezada por California logró el lunes que se suspendiera temporalmente la adquisición de Warner Bros. Discovery parte de Paramount, valorada en 110 mil millones de dólares, tras argumentar que permitir que se llevara a cabo la fusión perjudicaría irremediablemente a la competencia.
California y otros 11 estados presentaron una demanda el 13 de julio, alegando que el acuerdo crearía un gigante de los medios de comunicación con el poder de subir los precios en el sector del cine y la televisión.
Si se permite que el acuerdo se cierre, Paramount comenzaría pronto a recortar puestos de trabajo y a compartir información sensible con Warner Bros., medidas que serían difíciles de revertir si finalmente se determinara que la fusión es ilegal, argumentaron los estados.
La demanda, presentada ante la Corte federal de Oakland, amenaza con frustrar el intento del presidente ejecutivo de Paramount, David Ellison, de convertir su empresa en un rival importante de Netflix y Disney.
Paramount ha afirmado que la demanda tergiversa la legislación antimonopolio vigente y que retrasar la operación solo perjudicaría a los trabajadores del sector del entretenimiento, que ya han sufrido años de perturbaciones en la industria.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ, en inglés) aprobó el pasado junio la compra de Warner, después de que las autoridades concluyeran que la transacción no perjudicará la competencia en los mercados de televisión, plataformas de contenido en línea (‘streaming’) y producción de contenidos.
El DOJ incluso aseguró que la evidencia recopilada durante la investigación sugiere que la fusión podría aumentar la competencia en la industria del entretenimiento al fortalecer la capacidad de la empresa combinada para competir con actores dominantes del mercado de «streaming» y medios digitales.