El funcionario laborista subrayó que la medida no está dirigida contra el pueblo israelí, sino contra las políticas de su gobierno, y reiteró el compromiso de Londres con la solución de dos Estados.

Miliband afirmó además que su administración considera que se está produciendo una «limpieza étnica» de palestinos en algunas zonas de Cisjordania, perpetrada por lo que calificó como «colonos terroristas», y acusó al gobierno israelí de hacer la vista gorda ante esa situación.

«La postura oficial del gobierno británico es que la ocupación es ilegal, debido al afianzamiento del control israelí, su intención de extender la soberanía de forma permanente y su agenda expansionista a través de asentamientos ilegales», señaló.

El anuncio del gobierno británico coincide con los planes de Israel de levantar unas 1.200 viviendas en asentamientos en la denominada zona E1, un área de importancia estratégica al este de Jerusalén. Los planes han suscitado una condena internacional generalizada.

De igual forma, en los últimos meses se ha registrado un repunte de la violencia ejercida por colonos israelíes contra la población palestina en el territorio.

En su alocución, Miliband advirtió que Londres «tomará medidas» contra las empresas y los particulares que contribuyan a la expansión de los asentamientos mediante actividades como la construcción, la financiación o la prestación de servicios.

«Se enfrentarán a todo el peso de las sanciones de Reino Unido», aseguró, antes de añadir que también quedará prohibida en territorio británico la publicidad de asentamientos considerados como ilegales.

Publicado por Mauricio