Ciudad de México.- Después de más de siete años al frente del IMSS, Zoé Robledo admitió ante la presidenta Claudia Sheinbaum fallas en los servicios médicos que van desde pacientes que esperan meses por una cirugía, hospitales sin suficientes especialistas, equipos obsoletos, problemas de suministro de insumos y deficiencias en urgencias.
En la conferencia mañanera, la propia mandataria reconoció que decidió intensificar personalmente la revisión del sistema de salud hace aproximadamente mes y medio, en coincidencia con las protestas de trabajadores del Seguro Social, quienes denunciaron carencias en los hospitales y exigieron mejores condiciones laborales.
Sheinbaum aceptó que existen hospitales y turnos sin suficientes especialistas, particularmente en horarios vespertinos y nocturnos, mientras Robledo admitió que algunas plazas permanecen vacantes por falta de aspirantes.
“Esto es muchas veces para los turnos, nocturnos, turnos, vespertinos, donde no hay los especialistas necesarios”, señaló la presidenta.
Las carencias también afectan la disponibilidad de materiales médicos en las áreas de atención, debido a problemas de comunicación y distribución entre almacenes, farmacias y servicios hospitalarios.
“A veces los insumos para operar o para atender a los pacientes en cada piso están en la Farmacia en el almacén del hospital o en los almacenes del IMSS y no hay la suficiente comunicación para que puedan llegar a su lugar en el momento que se necesite”, reconoció.
Sheinbaum también admitió que encontraron equipos médicos faltantes en determinados hospitales, además de camas que requieren sustitución por su antigüedad.
En el caso de las cirugías, reconoció las prolongadas esperas que enfrentan los derechohabientes para recibir una intervención.
“Porque la gente dice que me dieron la cirugía en 345 meses”, expresó al referirse a las demoras denunciadas por los pacientes.
Robledo confirmó que existen derechohabientes con operaciones programadas a fechas lejanas y otros que todavía no consiguen una cita quirúrgica.
“Esto nos va a permitir que alguien que ha estado esperando su cirugía o que ya tiene una fecha, pero es demasiado lejos pueda atenderse”, reconoció.
Las demoras también afectan las consultas de especialidad, donde las agendas se cerraban anticipadamente al finalizar el año, lo que provocaba cancelaciones y diferimientos hasta enero o febrero.
“Las agendas en diciembre era muy común que se empezarán a cerrar entonces en diciembre te cancelaban la cita y te ibas hasta enero o a veces hasta febrero”, señaló Robledo.
El funcionario también describió problemas en el surtimiento de recetas, pues cuando los medicamentos no estaban disponibles dentro de las 72 horas de vigencia, los pacientes tenían que regresar a consulta para obtener una nueva prescripción.
“Era verdaderamente un problema en muchos casos que por alguna razón el cuarto día se iba a surtir. El medicamento era una burocracia terrible”, reconoció.
En urgencias, el director del IMSS admitió que se utilizaban sillas y otros espacios improvisados para mantener a pacientes en observación, ante la falta de mobiliario adecuado.
Las deficiencias se extienden al mantenimiento de sistemas de aire acondicionado, calderas, elevadores y otros equipos indispensables para el funcionamiento hospitalario.
El diagnóstico también exhibió rezagos laborales, pues 7 mil 378 trabajadores contratados temporalmente durante la pandemia de Covid-19 todavía no contaban con una plaza definitiva.
Las protestas de trabajadores del IMSS también estuvieron relacionadas con el incremento salarial de 6.8 por ciento originalmente acordado, rechazado por sectores inconformes que exigieron mejores condiciones laborales.
Robledo asumió la dirección general del Instituto el 22 de mayo de 2019, durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y permaneció en el cargo tras el inicio de la Administración de Sheinbaum.
El Programa Institucional del IMSS 2025-2030 ya había documentado la saturación de 156 unidades de medicina familiar, con más de 4 mil 800 derechohabientes por consultorio, así como 319 mil 715 quejas relacionadas con demoras o negativas de atención acumuladas entre 2009 y 2024. (AGENCIA REFORMA)
Publicado por Mauricio



