Un posible recrudecimiento del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos pone en alerta al sector energético mexicano, ya que podría traducirse en un aumento de hasta 20 o 30 % en el precio de la gasolina en el país, advirtió el empresario gasolinero Andrés Oyervídez. La preocupación radica en la potencial afectación al suministro mundial de petróleo si se llegara a cerrar el estrecho por donde transita gran parte del combustible proveniente del Medio Oriente.
Oyervídez explicó que México depende en gran medida de las importaciones para satisfacer su demanda de combustibles, especialmente gasolina y gas, de los cuales entre el 70 % y 75 % provienen de Estados Unidos. Por ello, cualquier alteración en los mercados internacionales —producto de la inestabilidad geopolítica— tendría un efecto directo en el mercado nacional y podría generar presiones inflacionarias adicionales.
El empresario señaló que, de prolongarse el conflicto por más de un mes, sus efectos podrían comenzar a sentirse en los precios al consumidor en México. No obstante, indicó que el Gobierno Federal podría intentar amortiguar el impacto mediante ajustes al impuesto sobre los combustibles, con el fin de moderar el aumento para los usuarios finales.