Torreón, Coahuila.- Médicos de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades No. 71 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Torreón realizaron por primera vez el reemplazo e implantación de válvula pulmonar mediante un procedimiento mínimamente invasivo, para corregir un defecto cardiaco congénito llamado Tetralogía de Fallot a dos jóvenes.
Este procedimiento sustituye a la operación a corazón abierto que implica mayores riesgos para el paciente, y con ello la UMAE No. 71 se convirtió en el primer hospital del IMSS en el norte del país en efectuar esta cirugía de alta complejidad.
El jefe del Servicio de Hemodinamia de esta Unidad Médica, doctor Alberto Bazzoni Ruiz, explicó que el pasado 6 de marzo, Evelin N de 18 y Luis N de 19 años, ambos de Durango, fueron los primeros pacientes en ser intervenidos con este procedimiento que se realiza mediante una punción en la vena femoral (ingle) y por ahí se accede hasta el corazón para implantar la prótesis de la válvula que se va a reemplazar o reparar sin necesidad de abrir el tórax y exponer el corazón como se hacía en el pasado.
Dijo que la Tetralogía de Fallot se describe como una falla en la válvula pulmonar que afecta la estructura del corazón y que genera alteración en el flujo sanguíneo y bajos niveles de oxígeno que se manifiestan con desmayos, sensación de agitación y convulsiones.
En el caso de Evelin N, desde que su madre estaba embarazada se le detectó una anomalía cardiaca por medio de un ultrasonido. Al nacer fue inmediatamente intervenida y desde entonces se le han realizado tres cirugías a corazón abierto, lo que le ha implicado permanecer bajo vigilancia médica hasta su vida adulta.
A pesar de las intervenciones previas, para ella era complicado llevar una vida normal por su condición clínica; por lo que el año pasado, el equipo de Hemodinamia se dio a la tarea de gestionar recursos, tecnología y capital humano para poder darle a pacientes como ella una mejor calidad de vida.
En marzo de este año, el doctor Teodoro de Jesús Alvarenga, cardiólogo intervencionista con alta especialidad en cardiopatía congénita y un equipo multidisciplinario encabezado por el doctor Bazzoni Ruiz realizaron la colocación de válvula pulmonar transcatéter a Evelin N y a Luis N; procedimientos que se efectuaron en menos de una hora en cada caso.
La ventaja de estas cirugías mínimamente invasivas es que permiten una pronta recuperación, los pacientes puedan ser dados de alta después de 24 o 48 horas para continuar su recuperación en sus domicilios bajo indicaciones médicas con un buen pronóstico de vida, siempre y cuando mantengan hábitos de vida saludables y un apego al tratamiento para abonar a que la válvula tenga una duración óptima de 20 años.
“De manera personal, puedo decir que es muy gratificante contar con tecnología de última generación en el Instituto para hacer este tipo de procedimientos que en el sector privado tienen un costo aproximado de un millón de pesos y cabe señalar que no cualquier persona está capacitada para colocar este tipo de válvula. Nos llena de orgullo ser pioneros en la zona norte del país en realizarlos con éxito” comentó el doctor Alberto Bazzoni.
“La oportunidad que se le está otorgando a la derechohabiencia de tener acceso a este tipo de tecnologías y terapias nos hace sentirnos muy contentos y felices de brindar un servicio de calidad que se merecen”, agregó el doctor Alvarenga.
Evelin y su madre, la señora Aurelia, destacaron el buen trato de los médicos y su equipo multidisciplinario. “Me sentí más en confianza porque ya conocía a algunos doctores, entonces me sentía más protegida y segura. La recuperación y todo lo que conlleva después del cateterismo fue muy diferente, muy rápido”, declaró Evelin, quien actualmente se encuentra cursando estudios en psicología y lleva una vida cotidiana de la mano de su familia.
“Queremos agradecer especialmente al doctor Teodoro, que ha sido el héroe en la historia, así como a todo el equipo médico: enfermeras, médicos y personal en general, por la calidad humana que siempre nos han brindado y el trato tan digno que hemos recibido. Nuestro agradecimiento es infinito y principalmente a Dios que es el que hace los milagros a través de los médicos, de las personas, agradecimiento, esa es la palabra agradecimiento”, expresó la señora Aurelia.
Por otro lado, Luis, quien también fue intervenido al menos en 3 ocasiones durante su infancia y adolescencia, refirió que si bien llevó una vida normal, siempre tuvo limitaciones al momento de realizar alguna actividad física ya que quienes sabían de su condición, siempre cuidaron que no hiciera esfuerzos que pudieran afectarlo.
A los 16 años fue derivado al Servicio de Cardiología para adultos de la UMAE No. 71, donde a pesar de los constantes llamados, estudios y citas, su actitud nunca decayó y contrario a ello, esperaba con ansias que llegara el día en que finalmente le pudieran hacer la intervención definitiva que pudiera ayudarlo a mejorar su calidad de vida por más tiempo.
Fue en marzo de este año cuando ingresó a quirófano y tras una recuperación satisfactoria regresó a sus actividades cotidianas con el apoyo de su familia, lo que hoy lo inspira a motivar a otros jóvenes en su misma condición a no rendirse: “que esto no los detenga para lograr lo que desean; por eso hoy estoy aquí”, declaró.
Su madre, la señora Luz Elena externó “se me hace algo muy importante porque sí le hacen un poquito la vida más fácil a uno, el que todo sea muy rápido y la recuperación sea pronta… que haya esta tecnología y se le pueda realizar a mucha gente para que eviten todo lo que conlleva una operación de corazón abierto”.
Agradeció que el IMSS realice estos procedimientos innovadores que por el medio privado tienen costos elevados difíciles de costear: “no sé qué tanto cueste el procedimiento, no creo que uno pudiera pagarlo por fuera. Cuando uno no tiene los recursos, por fuera no es posible”, puntualizó. (El Heraldo de Saltillo)