La importación de carne proveniente de Brasil, el ingreso ilegal de ganado por la frontera sur y el cierre de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos a causa del gusano barrenador han generado un fuerte impacto en el sector ganadero de la Región Centro de Coahuila. Así lo denunció Arturo Valdez Pérez, presidente de la Unión Ganadera de Monclova, quien advirtió sobre una crisis que afecta directamente la rentabilidad de los productores.
El dirigente explicó que la combinación de estos factores ha provocado una sobreoferta de carne y ganado en el mercado nacional, situación que ha presionado a la baja los precios del ganado en pie. Indicó que actualmente miles de becerros permanecen en territorio mexicano debido a las restricciones para exportarlos, lo que ha saturado la oferta disponible.
Valdez Pérez detalló que el precio del ganado, que anteriormente se comercializaba entre 90 y 100 pesos por kilogramo, ahora apenas alcanza los 80 pesos, representando una disminución de entre el 15 y 20 por ciento. Esta caída, señaló, ha reducido considerablemente los márgenes de ganancia de los productores, quienes enfrentan además el incremento constante en los costos de alimentación y mantenimiento de los animales.
Ante este panorama, el líder ganadero expresó su preocupación por la viabilidad de numerosas unidades de producción en el país, ya que muchas podrían verse obligadas a reducir operaciones o incluso cerrar si las condiciones del mercado no mejoran. Asimismo, hizo un llamado a las autoridades federales para fortalecer los controles sanitarios y comerciales que permitan proteger a la ganadería nacional y recuperar la estabilidad del sector.