El gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme Solís, se manifestó en contra del llamado Plan B que implica la modificación a la Ley General de Comunicación Social, pues consideró que el gasto del porcentaje particular al que se obliga no corresponde a la realidad de cada entidad en materia de comunicación, ni siquiera para servicios de emergencia, de Protección Civil, de salud, educación, que son prioridad para el estado.
Señaló que incluso las campañas contra las adicciones que están planeadas este año por el grupo de coordinación operativa en materia de seguridad serían imposibles de llevarse a cabo con el presupuesto que se pretende otorgar por entidad federativa, que sería no mayor al 0.1 por ciento de su presupuesto anual.
Refirió que son ya 24 municipios los que han presentado controversias contra ese proyecto, que no está ajustado a la realidad y pudiera verse como un «revanchismo» hacia los medios de comunicación o una forma de «coartar» en cada entidad las presiones de comunicación o de información de los proyectos, obras y del contacto con la ciudadanía.
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Publicado por Mauricio



