El consejero representante del IMSS, Humberto Prado, informó que el incidente ocurrido en la Clínica 7 fue consecuencia de un conato originado durante trabajos de soldadura relacionados con la instalación de nuevos elevadores, descartando que se tratara de un incendio de gran magnitud o del colapso de alguno de los equipos de elevación.
Explicó que una chispa alcanzó una malla plástica colocada en el área de trabajo, lo que provocó que se generara fuego por unos instantes. La situación fue controlada de inmediato con extintores, evitando que las llamas se propagaran o representaran un riesgo para los pacientes y el personal del hospital.
Prado señaló que la gran cantidad de humo que se observó en el inmueble se produjo por el polvo liberado por los extintores, el cual fue dispersado por el sistema de aire acondicionado. Ante esta situación, se aplicaron los protocolos de seguridad y se realizó el desalojo preventivo de algunas áreas del nosocomio.
Asimismo, desmintió las versiones que circulaban sobre un supuesto desplome de un elevador y precisó que actualmente continúan las labores para sustituir tres de estos equipos. Agregó que el hospital mantiene en funcionamiento un elevador de respaldo para garantizar el traslado de pacientes mientras concluyen los trabajos de modernización.