Entre antiguas casas de adobe, tapias abandonadas y relatos que han pasado de generación en generación, permanece viva una de las leyendas más inquietantes de Monclova: la del llamado Callejón del Diablo, un sitio rodeado de historias de apariciones y encuentros inexplicables que durante décadas han alimentado el temor y la curiosidad de sus habitantes.

Patricia Hernández, vecina del sector, recuerda que desde niña escuchaba advertencias sobre los peligros de permanecer en la calle después de la medianoche. De acuerdo con las historias que circulaban entre los vecinos, quienes se atrevían a cruzar el callejón durante la noche podían escuchar pasos a sus espaldas o experimentar la sensación de que alguien los seguía, pese a no encontrar a ninguna persona cerca.

Entre los relatos que todavía se cuentan destaca el de una joven que supuestamente se encontró frente a una enorme silueta de más de dos metros de altura, con los brazos cubiertos de pelo y el rostro distorsionado. Aunque nunca existieron pruebas que confirmaran aquel encuentro, la narración se convirtió en parte de las historias populares que dieron fama al lugar y que continúan transmitiéndose entre las familias del sector. Ahora, en vísperas del Día de Muertos, el Callejón del Diablo vuelve a despertar el interés por las leyendas que forman parte de la memoria colectiva de Monclova. Historias que, entre el miedo y la tradición, sobreviven al paso del tiempo y mantienen vivo el misterio de uno de los rincones más enigmáticos de la ciudad

Publicado por Mauricio